
Los recogebolas del circuito profesional no tienen un estatus uniforme. Según el torneo, el país y el organizador, su situación oscila entre el voluntariado regulado, la gratificación puntual y el empleo estacional declarado. Comprender estos mecanismos supone distinguir los marcos jurídicos aplicados a cada Grand Slam y las evoluciones recientes en el circuito secundario.
Estatuto jurídico de los recogebolas: convenio federal contra contrato estacional
En Roland-Garros, los recogebolas (llamados « ballos ») son reclutados por la FFT en el marco de un programa federal. Su estatus es el de voluntarios regulados por la federación, no de empleados. No se firma ningún contrato de trabajo, ni se emite ninguna nómina.
Lectura recomendada : Entender el seguro de auto: todo lo que necesita saber
Este modelo se basa en una lógica de formación deportiva: los jóvenes, de entre 12 y 16 años, siguen un proceso de selección dentro de su escuela o club, y luego un entrenamiento específico antes del torneo. La contraprestación toma la forma de equipamiento deportivo, dotaciones y acceso privilegiado a los partidos.
La cuestión de la remuneración de los recogebolas se plantea con más agudeza cuando se compara este dispositivo con el del US Open. En Nueva York, los ball kids son reclutados bajo un modelo cercano al trabajo estudiantil: entrevista, pruebas físicas y luego firma de un contrato corto. Reciben un sueldo por hora superior al mínimo legal neoyorquino, con un tratamiento administrativo idéntico al de cualquier empleado estacional.
Ver también : Todo lo que necesitas saber sobre la ayuda de la CAF para financiar un viaje escolar de tu hijo
Wimbledon y el Abierto de Australia se sitúan entre estos dos extremos, con indemnizaciones variables según las ediciones. Por lo tanto, observamos una ausencia total de armonización entre los cuatro Grand Slams sobre este tema.

Gratificación mixta en el circuito ATP 250 y WTA 250: un giro reciente
El debate ya no se limita a los Grand Slams. Desde hace algunos años, torneos de segundo nivel en Europa han comenzado a abandonar el modelo 100 % voluntario. Eventos como el ATP 250 de Lyon o ciertos torneos alemanes ahora comunican sobre una indemnización diaria de participación acompañada de una dotación de equipamiento.
Esta evolución responde a una creciente presión pública. El contraste entre los premios en metálico en constante aumento para los jugadores y la ausencia de cualquier compensación financiera para los recogebolas alimenta un malestar que los organizadores ya no pueden ignorar.
El cambio hacia este modelo de gratificación mixta sigue siendo, sin embargo, minoritario en el circuito. La mayoría de los torneos ATP y WTA continúan funcionando con voluntarios, a menudo provenientes de clubes locales asociados. Tres factores explican esta inercia:
- El marco regulatorio del trabajo de menores en el ámbito deportivo varía significativamente de un país a otro, lo que complica cualquier estandarización.
- Las federaciones nacionales consideran el programa de recogebolas como una herramienta de promoción del tenis entre los jóvenes, no como un servicio.
- El costo logístico de pasar al empleo asalariado (contratos, cargas sociales, gestión de recursos humanos) representa un gasto que los torneos de categoría 250 tienen dificultades para absorber.
Selección y proceso de formación en Roland-Garros
El proceso de reclutamiento de los ballos en Roland-Garros se gestiona a través de la plataforma « We Are Ballos » de la FFT. Las candidaturas están abiertas a jóvenes licenciados en clubes, escolarizados en Île-de-France en su gran mayoría. La selección se basa en criterios físicos (rapidez, coordinación) y comportamentales (concentración, resistencia al estrés).
Una vez seleccionados, los recogebolas siguen varios meses de entrenamiento. Este proceso incluye ejercicios de desplazamiento codificado en la cancha, el dominio de la técnica del rodillo (transmisión de la bola al suelo entre recogebolas) y situaciones de prueba cronometradas.
Seis recogebolas están posicionados simultáneamente en cada cancha durante un partido. Su rotación sigue un protocolo estricto: cambio de puesto a intervalos regulares, relevos entre los sets. El objetivo es garantizar la fluidez del juego, con un tiempo de entrega de la bola al jugador lo más corto posible.
Comparación de las compensaciones según los torneos del Grand Slam
La diferencia entre los cuatro Grand Slams merece ser planteada claramente, incluso en ausencia de escalas salariales públicas para todos los torneos.
| Torneo | Estatuto | Compensación |
|---|---|---|
| Roland-Garros | Voluntario (programa FFT) | Equipamiento, dotaciones, acceso a partidos |
| US Open | Empleado estacional | Sueldo por hora (superior al mínimo legal local) |
| Wimbledon | Variable según edición | Indemnización y equipamiento |
| Abierto de Australia | Variable según edición | Indemnización y equipamiento |
El modelo estadounidense es el único que trata al recogebolas como un trabajador en el sentido pleno de la palabra. Esta elección proviene del derecho laboral del Estado de Nueva York, que regula estrictamente toda actividad que involucre a menores en un contexto profesional, incluido el deporte.

Desafíos futuros para el salario de los recogebolas en el tenis profesional
La cuestión de la remuneración de los recogebolas en el tenis profesional no se cerrará. Dos dinámicas empujan hacia una formalización creciente.
La primera es regulatoria. El derecho europeo sobre el trabajo de menores en el ámbito deportivo está sujeto a discusiones regulares, y cualquier evolución legislativa nacional podría obligar a las federaciones a reclasificar el estatus de sus recogebolas.
La segunda es mediática. Las redes sociales amplifican la discrepancia percibida entre las sumas distribuidas en premios (varios decenas de millones de euros en un Grand Slam) y la ausencia de retribución para jóvenes movilizados durante dos semanas, a veces bajo condiciones meteorológicas difíciles.
Recomendamos a los organizadores de torneos en Francia que sigan de cerca la evolución del modelo de gratificación mixta adoptado por algunos ATP 250 europeos. El paso del voluntariado puro a una indemnización regulada parece inevitable a medio plazo, al menos para los torneos cuyo presupuesto lo permite. El programa federal de Roland-Garros, por su parte, probablemente seguirá siendo el último bastión del modelo voluntario entre los eventos importantes del circuito.